Via Urbano VIII, 16 - 00165 ROMA (Italia)
Tel. 06/698.81024; Fax 06/698.81332
E-mail: info@euntes.net

PALABRA PARA LA MISIÓN
Apuntes de reflexión misionera sobre la liturgia dominical

El EUNTES.NET propone, semanalmente, para laicos, religiosas y sacerdotes un itinerario de reflexiones sobre la liturgia dominical en clave misionera. Se ofrecen apuntes para una meditación misionera, personal o comunitaria, sobre la Palabra de Dios, la cual, de manera constante y sorprendente, sigue iluminando, fortaleciendo y sosteniendo el camino misionero de la Iglesia, para la vida del mundo.

Meros sucesos de crónica o historia de salvación?
 
III Domingo de Cuaresma
Año C - 7.3.2010


 

Éxodo  3,1-8.13-15
Salmo  102
1Corintios  10,1-6.10-12
Lucas  13,1-9
 

Reflexiones

¿Existe una manera diferente de mirar las desgracias? ¿Pueden ser una invitación a la conversión del corazón? Víctimas de las Torres Gemelas, estaciones de Madrid y de Londres, tsunami, huracanes, enésimo accidente de la noche del sábado, Auschwitz e Hiroshima... Y todas las víctimas de atentados, masacres, accidentes, catástrofes, violencias, esclavitudes, tumores, epidemias, sida... ¿Quién tiene la culpa de estos males? ¿Dios tiene algo que ver? ¿Qué opina Él de eso? ¿Cómo interpreta Jesús los hechos de este tipo? Éstas son algunas de las muchas preguntas que nos hacemos ante males tan grandes. También Jesús estaba atento e informado sobre los hechos del día (Evangelio): reflexiona sobre ellos, los juzga con criterios propios, no según la mentalidad corriente, hace de ellos un análisis crítico, los comenta de manera que hoy diríamos políticamente incorrecta, incómoda, a contracorriente.

 
Algunos lo querían involucrar en una crítica pública a Pilato por un hecho ciertamente sanguinario y sacrílego (v. 1). La lección que Jesús saca de aquel hecho, así como de la muerte de 18 personas por la caída de la torre de Siloé, sobrepasa la interpretación común de la mayoría, leyendo allí una invitación de Dios para un cambio de vida, al fin de no perecer todos de la misma manera (v. 3.5). La tentación era doble: en el caso de Pilato, creer que bastaba con rebelarse y suplantar al procurador romano; en el caso de las víctimas de la torre, pensar en seguida en un castigo por un pecado o en una intervención de agentes externos (incluido Dios). Es la reacción más frecuente y más cómoda: acusar a los demás, buscar un culpable externo, pensar que el mal está en las cosas fuera de nosotros, vincular desgracias y enfermedades con culpas cometidas o con un castigo divino... Se trata de actitudes típicas de la mentalidad pagana, que los misioneros encuentran a menudo en ámbitos no cristianos, pero también entre bautizados no plenamente convertidos.
(*)

 
Dicha mentalidad, por un lado, nos impide llegar a las causas verdaderas de los males que nos ocurren, sumiéndonos en el fatalismo y en la pasividad; y por otro lado, nos induce a la falsa idea de un Dios castigador e intervencionista. Jesús nos libera de esa mentalidad; Él va a la raíz de los problemas: invita a convertirse, a cambiar el corazón para que las cosas mejoren. Las cosas van a mejorar si las personas cambian desde dentro; sólo a partir de un cambio del corazón mejorarán las estructuras humanas, religiosas, socio-políticas. Ésta es la noticia buena y nueva, éste es el Evangelio que cambia la mentalidad, el corazón, la vida. El comentario de Jesús sobre esos sucesos no es una evasión, sino una lectura más profunda. El Evangelio no pasa al margen de la historia, no se limita a rozarla, entra dentro de los hechos, llega a la conciencia de las personas: allí Dios construye su Reino de amor y de libertad. “El Reino de Dios no es algo paralelo a la historia, la interpela y la interpreta. A su vez, los hechos de nuestra vida nos permiten comprender mejor el alcance del mensaje" (Gustavo Gutiérrez). Rozamos aquí la relación, siempre misteriosa, entre la Providencia divina y la autonomía de la historia con sus acontecimientos, que no son, de por sí, portadores de castigo o de premio. El cristiano, con un discernimiento iluminado por la fe, sabe leer en ellos un mensaje, una invitación a la conversión, una oportunidad de revisión, el sentido de la existencia humana…

 
Ante hechos dolorosos y atroces, uno se pregunta: ¿dónde estaba Dios con su omnipotencia? Pero nos exponemos a olvidar los amplios espacios de libertad y de responsabilidades humanas que Dios confía al hombre. Hermes Ronchi intenta responder: “¿Dónde estaba Dios? No. ¿Dónde estaba el hombre, ese día? Si el hombre no cambia, si no se convierte en constructor de alianza y de libertad, esta tierra irá a la ruina porque se funda sobre la arena de la violencia y de la injusticia. Si no se convierten, perecerán todos” (v. 3.5). Por eso, Dios tiene con nosotros misericordia y paciencia: nos regala el tiempo como realidad en la cual se realiza la salvación. Es más, nos da un tiempo adicional, “todavía este año”, para dar fruto (v. 7-9). En el dueño que quiere cortar el árbol (v. 7), podemos ver nuestra falsa idea de un dios castigador, duro, impaciente. Por el contrario, Él se identifica con el viñador que limpia y cultiva la vid para que dé más fruto (cf Jn 15,1-2); el viñador que espera con paciencia, dispuesto a mejorar los cuidados (cavar alrededor de la cepa, echar estiércol: v. 8). Jesús va aún más allá: es el grano de trigo que cae en tierra y muere en los surcos de la humanidad para dar mucho fruto (Jn 12,24).

 
Que la experiencia del pueblo de Israel, advierte Pablo (II lectura), nos sirva de ejemplo y para escarmiento nuestro (v. 6.11): a pesar de que todos fueron testigos y partícipes de incontables obras de Dios en su favor, muchos no agradaron a Dios y se perdieron (v. 5). El mensaje es claro: no ilusionarse con supuestos méritos, sino vivir humildemente con coherencia (v. 12). Siempre con la confianza puesta en Dios, amante y liberador de su pueblo. En efecto, Dios se ha autorrevelado a Moisés en la zarza que ardía sin consumirse (I lectura) como Dios de la vida, Dios de los antepasados (v. 6), Dios que ve la opresión de su pueblo, oye sus quejas, conoce sus sufrimientos y se acerca para liberarlo (v. 7-8). Él es el que es (v. 14), Dios presente siempre, en todas partes, con todos, Emmanuel, presencia creadora y liberadora. El compromiso evangelizador de los grandes misioneros nace siempre, como en Moisés (v. 4-5), de una fuerte experiencia de Dios y de la cercanía al sufrimiento de la gente: éste fue el camino de Francisco Javier, Pedro Chanel, Daniel Comboni, Francisca Cabrini, Teresa de Calcuta...

 

Palabra del Papa

(*)  "Ante ciertas desgracias —advierte Jesús— no se ha de atribuir la culpa a las víctimas. La verdadera sabiduría es, más bien, dejarse interpelar por la precariedad de la existencia y asumir una actitud de responsabilidad: hacer penitencia y mejorar nuestra vida. Ésta es la respuesta más eficaz al mal, en cualquier nivel, interpersonal, social e internacional. Cristo invita a responder al mal, ante todo, con un serio examen de conciencia y con el compromiso de purificar la propia vida".

Benedicto XVI

Angelus Domingo 11 de marzo de 2007

 Siguiendo los pasos de los Misioneros

- 7/3: B. José Olallo Valdés (1820-1889), cubano, religioso de la Orden Hospitalaria de S. Juan de Dios (Fatebenefratelli), siempre atento a los sufrientes y necesitados.

- 8/3: S. Juan de Dios (1495-1550), religioso portugués, fundador de la Orden de Hermanos Hospitalarios, protector de los hospitales, patrono de los enfermos y de los enfermeros.

- 8/3: Jornada Internacional de la Mujer: instituida en 1910, pasó a ser Jornada de la ONU en 1975.

- 9/3: S. Domingo Savio, educado por S. Juan Bosco; falleció a los 14 años (+1857),.

- 10/3: B. Elías del Socorro Nieves del Castillo, agustino mexicano, martirizado en Cortázar (México, +1928), junto con otros durante la persecución.

- 12/3: S. Luis Orione (1872-1940), sacerdote italiano, fundador de la Pequeña Obra de la Divina Providencia y de algunas Congregaciones religiosas para la asistencia a los más necesitados.

 ++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++

A cura di: P. Romeo Ballan – Missionari Comboniani (Verona)
Sito Web:   www.euntes.net    “Parola per la Missione”

++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++